Mi lugar en el mundo

Hace 10 años, Rodolfo dejaba Rosario buscando un cambio de fondo. Hoy desde un rinconcito del estado de Florida, en EEUU, relata sus vivencias de expatriado.


“En realidad no tenía una idea definida cuando decidí salir del país… pero sí sabía con seguridad que ya no me quedaban opciones, y a su vez lo que me sobraban eran decepciones”, cuenta Rodolfo Casas (52 años), quien vive actualmente en Jacksonville, Florida. “Adentro mío sentía la necesidad de un cambio, un gran cambio. No sabía aún de qué tipo, pero llegar a otro país, otra cultura, otras formas de vida… ya sería un buen cambio. Después ya vería dónde podría ir a parar esa euforia de dejar todo sabiendo que podría encontrar nada.
Luego de divorciarme en el 96, comencé otra relación en la que me fue peor que con mi matrimonio. Eran 2 hijos hermosos los que en aquel entonces me daban fuerzas para seguir luchando, aunque adentro mío tenía una espina que ya se había convertido en un sable… Ésta nació un par de años antes de irme, cuando me dispuse a hacer el trámite en el ANSES solicitando un fondo de desempleo: me habían dado la gran e inesperada noticia de que mi cuenta de aportes jubilatorios estaba prácticamente nula, sin dinero… ¡Siendo que mi historia laboral comenzó a los 14 años, tenía casi 26 años de trabajo en ‘MI’ país, 40 años de edad y… nada en mi cuenta jubilatoria! Sentí un vacío que no puedo explicar con palabras: era como empezar de cero otra vez, con la posibilidad de trabajar otros 20 años y que pasara lo mismo.
En aquel momento supe que ya no quería trabajar más en Argentina, estaba dolido, decepcionado, me sentí traicionado por aquel sistema nefasto de gobierno, cansado de esa cultura política que no le otorga al trabajador el derecho de envejecer tranquilo ni tener una recompensa digna por los años que trabajó.

Me harté de los cortes de rutas, de los paros sindicales, de los políticos mintiéndole a la gente y de la gente que les sigue creyendo. Me cansé de leer los clasificados y entender que si era mayor de 30 años, en mi país ya no servía.
Un día llegué a la casa de mis viejos, los miré, recordé mi infancia, las penurias que mi vieja pasaba cuando mi hermana y yo éramos chicos, mi viejo ya con 80 pirulos encima en ese tiempo y viviendo los dos con 200 pesos al mes más lo que mi hermana y yo podíamos aportar… Entonces nació la pregunta del millón: ¿Eso es lo que yo quiero para mí? Y la respuesta fue NO.
Yo sabía que merecía algo mejor, que en algún lugar podía ser mejor y vivir mejor, ¿pero dónde? No lo sabía, pero sí sabía que lo buscaría por mí, por mis hijos, por mis viejos, por la gente que quiero y me quiere. Entonces me tracé ese plan: buscar mi lugar en el mundo”.

Miami, primer destino

“Llegué primero a Miami. La primera panorámica que tuve desde el avión, antes de aterrizar, me impresionó: era espectacular ver Miami de noche desde el aire. Luego todo fue diferente a lo que hasta ese día había conocido en mi Rosario natal, principalmente las casas, edificios, ‘carros’, tanta gente de diferentes países, los diferentes dialectos de los centroamericanos y sudamericanos que fui conociendo a medida que pasaba el tiempo.
Me hice de muchos amigos y conocidos: aprendí mucho de ellos, que ya estaban desde hacía mucho tiempo en USA. Me encantaban esas reuniones y escuchar las diferentes historias de por qué estaban allí y cómo habían llegado: algunos como yo, aprovechando las visas abiertas para USA, otros por la frontera de México, otros vía Centroamérica, luego las peripecias de los cubanos cruzando el mar en balsa… Muchos emigraban solos como yo, otros con su familia, muchos regresaron, algunos se fueron a otros estados de USA buscando mejor suerte que en Miami.
Yo me quedé allí 2 años, luego entendí que ese tampoco era mi lugar en el mundo, el que buscaba desde que partí de Argentina. Pero aprendí mucho ahí, me nutrí más que suficiente de lo que más adelante me ayudaría a afianzarme en la búsqueda de mis metas.
En Miami me casé por segunda vez, me fue bien mal: me divorcié a los 6 meses, pero todo sirve, todo es aprendizaje en esta vida, al menos así lo veo yo. Como dice un viejo dicho: ‘Nunca podrás disfrutar de un buen vino sin antes haber probado el malo’”.

Otro estilo de vida

“Ya han pasado casi 10 años y aún no me he adaptado un 100% al estilo de vida de USA.
No es fácil, al menos para mí. Más que nada la adaptación a las comidas, y tanto es así que aún hoy sigo comiendo lo mismo que en Argentina -salvando la gran diferencia de las carnes-, sigo mateando y extrañando a rabiar las facturas.
Increíblemente en la ciudad donde resido, Jacksonville, no he conocido argentinos: ya hace 6 años que vivo aquí y no me pude relacionar aún con gente de mi país. Me gustaría encontrar a alguien por supuesto, aunque sea para compartir un mate, ya que mi esposa es de Puerto Rico y obviamente no le gusta.
Trabas culturales y sociales seguro que las hay: el sólo hecho de ser latino es una traba en USA, comenzando por el idioma, siguiendo por las costumbres de vida, la forma de pensar, etcétera”.

La anhelada tranquilidad


“Jacksonville está bien al norte de Florida, casi al límite con Georgia. Tiene bien definidas las estaciones de invierno y verano, mucho calor en verano, mucho frío en invierno. Es una ciudad con casi un 80% de raza afroamericana, y como particularidad puedo mencionar que nunca en mi vida vi un lugar con tantas iglesias como aquí, es increíble.
Lo que más me gusta de Jacksonville es la tranquilidad con que uno puede moverse en ‘carro’ de sur a norte, de este a oeste… Después de haber vivido en Miami y en Puerto Rico, esto es la gloria.
Y lo que cambió en mi vida aquí fue que me tranquilicé mucho, ya me dedico a mi casa y mi familia. Aquí nacieron los últimos 3 de mis 4 hijos, el mayorcito nació en Puerto Rico.
Encontré un buen trabajo y me gusta, que es lo más importante, y me ayuda a mantener a mi familia y dar una mano a mis otros hijos y a mis viejos que están allá en Rosario. Se trata de un trabajo en una planta panificadora industrial y mi puesto se llama ‘shipping checker’. Mis proyectos son seguir trabajando como siempre lo hice, criar lo mejor posible a mis hijos y ayudar todo lo que pueda a mi familia argentina”.

El sentimiento de expulsión

“Lo que siento por mi país es bronca, pero no de la mala, sino de la bronca que llega por la impotencia. Impotencia de saber que no se ven los cambios sino lo contrario, todo se ve empeorado. Y no sólo desde afuera como lo puedo ver yo o los miles de argentinos que emigraron… A través de internet podemos leer los diarios y comunicarnos frecuentemente con nuestra familia que aún está allí y sabemos entonces que no es una ‘visión de lejos’ sino que es lo mismo que ven los que están dentro del país.

Es verdad que hoy por hoy -según mi visión de las cosas- ningún país está un 100% bien, pero lo de nuestro país ya es crónico creo, por lo dicho: no sólo no mejora sino que empeora.

La gente no emigra de su país así porque sí, siempre hay motivos, diversos por cierto, pero creo que las razones principales son económicas, es una búsqueda para mejorar la calidad de vida, para encontrar mejores oportunidades y poder crecer, ya sea a nivel profesional o personal… ¿Qué lleva a los mexicanos a arriesgar su vida en las fronteras con USA, sabiendo que más del 40% se queda en el camino, en el desierto? ¿Qué lleva a los cubanos a jugar una ruleta rusa intentando cruzar el mar en balsa, o a los dominicanos a cruzar el Mar de la Mona? La respuesta es que ya no encuentran opciones en sus países de origen. Desde mi humilde punto de vista, hay dos cosas más peligrosas y mortales que una guerra… la política y la religión”.

El corazón y la razón

“Si contesto con el corazón, diría que siempre quiero regresar. Si contesto con la razón, te diría que es casi imposible. Miles de veces me hice yo mismo esa pregunta y aún sigo sin una respuesta concreta… El país en sí no ayuda a contestarla y mi situación hoy en día lo hace también dificultoso porque no estoy solo como cuando emigré: tengo una esposa que no es de mi país, que sabe perfectamente la situación de mi país, y 4 niños que son ciudadanos americanos. Hoy por hoy, ¿qué derecho tendría yo a sacarlos de USA para llevarlos a un país sin oportunidades, qué razones de peso tendría yo para convencerlos?”.

Publicado en 30N, Edicion31-03

7 Respuestas a “Mi lugar en el mundo

    • Hola Claudio,,gracias por le comentario, lamento no hayas encontrado afuera lo que buscabas,,,,no es facil,,lo se muy bien,,,,,suerteeeee

  1. hola rodolfo somos un matrimonio argentino viviendo en jacksonville , tambien vivimos en miami y hace poco nos instalamos aki , una pregunta ?? donde compras Yerba??? nosotros conseguimos una llamada guayaki organica en el whole food store pero no es lo mismo ademas que es un paquetito que dura 6 dias y cuesta 15 dolares jaja… Bueno espero que todo este bien , saludos gabriel y jacqueline

  2. Hola a Todos!!! mi nombre es Ivana, hace 10 dias estamos viviendo en San Agustin, a 40 minutos de Jacksonville. Me comentaron que aqui venden yerba en una tienda mexicana por si estan interesados. Me encantaría poder compartir unos mates con mis paisanos. Me siento bastante rara ya que el idioma no me ayuda, y no es facil, aqui los horarios para comer son distintos. les envio un gran abrazo!!!!

  3. RODOLFO, gracias por compartir tus experiencias, son como mirarme en un espejo con respecto a la impotencia de estos politicos de cuarta para el pueblo.-
    Estoy con el mismo proyecto y la misma edad que tu cuando te fuiste, quiero dejarles por lo menos otra puerta abierta con otras oportunidades a mis hijos que por ahora es lo que tengo.-
    Me gustaria contactarme con tigo para consultarte, te dejo mi correo y te agradezco. Un compatriota desesperanzado y desilucionado, de su país.-
    GRACIAS Y SALUDOS

  4. Hola a Tod@s , mi nombre es Fedra, soy de Buenos Aires , capital federal. Vivo hace 6 años en Texas, en in pueblo llamado Burleson, a 20 minutos de Fort Worth. Y es UN TERRIBLE EMBOLE!!!!!, con mi marido caimos aca x su trabajo pero aun No me adapto, tambien mirando con ancias el volver. Pero no se puede, por lo economico, por la inseguridad y lo que cada uno de ustedes ya sabe, qu eni falta hace que cuente, no?
    Para no tirar la toalla aun estamos pensando en cambiarnos de estado, Texas me eyecta! Y encontre este lugar Jacksnoville, algun consejo qeu pudiera servirme? escuelas? que tal la comida ahi? aqui en texas me la paso cocinando, todo frito, y mexicano….todo sabe igual……..

    • Hola Fedra, está bueno Jax aunque no hay parrilla Argentina. Entra al face de argentinos en Jacksonville, en esa página nis conectamos, concertamos reuniones para fiestas patrias, fiesta de empanadas, fiesta de locro y nos apoyamos

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