Donde el corazón me lleve

Durante varios años, Magui trabó contacto con alemanes que cumplían servicios sociales en Posadas. Enamorada de uno de ellos, en el 2003 partió al encuentro de lo desconocido.

Margarita Tolaba (26 años) recuerda con lujo de detalles el día que dos misioneros laicos de Alemania golpearon la puerta del aula para ofrecer clases de alemán. Eran sus años de colegio secundario, en la ciudad de Posadas. “Con un rústico y gracioso acento se pusieron a hablar y trataban de convencernos para que aprendiéramos uno de los idiomas más difíciles del mundo. A mí siempre me interesaron los idiomas, siempre quise poder entender a la gente y aprender el alemán me pareció un desafío muy interesante. Primera que todos alcé mi mano y al final fui la única que se inscribió. Ese fue mi primer contacto con gente del otro lado. Con el tiempo descubrí qué hacían estos alemanes en mi tierra: en la lejana Alemania era obligatorio el servicio militar pero para quien no quería, existía una posibilidad de hacer un servicio social, ya sea en el mismo país o en el exterior. Por esa época empecé a trabajar, en mis tiempos libres, en una guardería dirigida por una parroquia.

Nunca pensé en viajar al exterior, tampoco nunca me puse a pensar en mi futuro, tomaba las cosas como venían sin esperar demasiado, simplemente viviendo y disfrutando el momento. Con los años se fueron estos primeros alemanes y vinieron otros y así sucesivamente. También yo me trasladé hacia un comedor comunitario llamado ‘Medalla Milagrosa’, donde encontré a mi segunda familia y al amor de mi vida…”.

La historia de amor

“Era el día del amigo del año 2000. Esa tarde habían llegado tres chicos nuevos –entre ellos Dominico– y estaba ansiosa por conocerlos. Yo tenía puesta una remera de una banda llamada ‘Tartarus’, que me había regalado el hermano de Dominico, quien había estado en Argentina haciendo su servicio social, un año y medio antes. Lo gracioso fue que esa banda había sido creada por Dominico y su hermano Seba, y verme él allá con la remera de su grupo… le causó gracia.

Todos los días me encontraba con estos alemanes para ir al comedor. Así pasaron los meses y adentro mío iba desarrollándose algo que hasta el momento no conocía, especialmente cuando estaba con Dominico.

Siempre me había prohibido enamorarme de un alemán, porque ellos se iban y yo me quedaba, y nunca iba a tener la posibilidad de volar. Pero no vale la pena ponerle barras al corazón. No importa cuánto peleemos, no hay remedio contra el amor. Al amor no le importan las distancias, ni el dolor. Y, así sin darme cuenta me enamoré y ese amor prohibido me provocaba el dolor más grande…. Un día Dominico me invitó a pasear por la Costanera de Posadas. Era el 1 de agosto del año 2001. Después del colegio nos encontramos y nos fuimos. Caminamos, hablamos de muchas, muchas cosas, miramos la luna, la alabamos y seguimos caminando, hasta llegar al muelle. Él me miraba y yo no quería devolverle la mirada por temor al beso. Y comenzó a decirme lo importante que fue para él encontrarme… Cuánto lo ayudé y cuán importante era para él. Esa noche nos dijimos, los dos, que nos amábamos…

Pasaron las semanas y él se fue. Y pasó el tiempo. Él volvió por medio año para hacer una pasantía en el INTA, y llegó mi turno de conocer su cultura, su familia, amigos e idioma. Así que empaqué mis cosas y me encaminé a lo desconocido”.

Baviera, la nieve y la soledad

“Alemania, o más bien Baviera me esperaba con su frío helado. El suelo estaba blanco e increíblemente hermoso. ¡Nieve, nunca había visto nieve en mi vida! ¡En Misiones no nieva y mucho menos en Posadas! Otra impresión fue el aparente bienestar de los alemanes: casas grandes, súper autos en las sierra bávaras. Al llegar a su casa me recibió una señora algo sofisticaba, de cuello largo y miraba severa, y un señor con cara de bonachón que me dio un cálido abrazo… Desde allí marqué lazos con ‘mi suegro’.

En mi primer tiempo trabajé un año como Au Pair, viviendo y cuidando tres niños hermosos. Lo recuerdo como un año lleno de cosas nuevas, aprendizajes y vivencias desconocidas… Aprender el idioma fue una de las cosas más fáciles, pero no me puedo olvidar que nunca en mi vida fui más infeliz, nunca en mi vida estuve tan sola, nunca en mi vida aprecié tanto mis raíces como en ese año. Ahí aprendí por qué se dice de los alemanes que son ‘fríos’. Durante ese año desarrollé mis vivencias más horribles y humillantes y caí en una profunda depresión que cada día se llevaba lo poco que quedaba de mis fuerzas… Hasta que dije NO y decidí dejarme ayudar y esa fue sin duda la decisión más importante e inteligente de mi vida. Hoy le agradezco tanto a esa ayuda que me cambió la vida y me abrió los ojos…”.

¡Grande yo!

“Comencé a hacer una formación y por tres años visité una escuela de hotelería y trabajé en unos de los mejores hoteles de Alemania, el flamante hotel del lago, el Ueberfahrt. Y me recibí de hotelera, y eso hasta ahora es mi gran orgullo: tengo un título alemán que lo hice sola y ni siquiera fue en mi idioma… ¡Grande yo!

Traté de empezar una vida ‘de grande’ en el Lago Constanza, en Lindau. Allí trabajé como recepcionista, hasta que me llamaron de la Municipalidad por el tema de mi visa. Allí no me quisieron dar la visa porque no estoy casada, o sea que me casaba o me iba, así de claro. Nos pusimos a discutir… que yo no me caso por papeles y que ya van a ver cómo yo conseguía mi visa en otro lado. Dicho y hecho. Volví a Baviera y, para gran alivio, en una semana y media obtuve mi visa para dos años y todavía sigo soltera…

Ahora trabajo como supervisora de piso en el mejor hotel de Munich, el gran Bayerischer Hof. Hace unos pocos meses pasé mi tiempo de prueba y me va muy bien. También hace unos pocos meses festejamos Domi y yo nuestro octavo año de novios, y quién sabe si pronto todo se acelera un poco más….

Durante mis años acá encontré a otros argentinos despatriados con miles de historias diferentes, que tuvieron otras experiencias, y ellos son mi familia. Son quienes están aunque no los necesite y ni siquiera tengo que decirles si estoy mal, porque entre familia uno lo sabe, así nomás, uno lo presiente. En especial Erika de Santa Fe y Marlene de Posadas. Cuando nos juntamos para un asadito ‘a lo argentino’, es como volver a estar en casa aunque seamos de diferentes rincones de Argentina”.

La Argentina de cada día

“Es difícil ver el notable deterioro del país y no poder hacer nada. Es horrible e injusto que nosotros ‘los elegidos’ tengamos ‘la suerte’ de poder vivir en un país donde la corrupción sea casi una palabra desconocida, donde te pagan por lo que trabajás y donde los negocios entre familia no son comunes, como lastimosamente lo es entre nuestros regentes. Es doloroso que nuestras familias allá no gocen de la tranquilidad de poder dejar la puerta de la casa abierta y tener la certeza de que no va a pasar nada, o de salir a las 3 de la mañana a caminar y poder volver a casa sanos y salvos. O poder confiar en la policía sin temor a que éstos se aprovechasen de la autoridad que creen tener. No es fácil, aunque nosotros no estemos allá, igual sufrimos porque no podemos hacer nada para cambiarlo”.

El espíritu latino

“Quizás para muchos esta historia suene muy linda, pero yo quiero volver. De qué me sirve tener todo si lo más esencial está en Argentina: el calor de la gente y esas ganas de reír sin razón, así nomás, porque la vida sigue y es hermosa. Acá me di cuenta lo que significa ser latino y lo que es tener un temperamento que para mí significa vida, vida que yo necesito y que pronto voy a tener…”.

Publicado en 30Noticias el 16/12/09, Edición Impresa

6 Respuestas a “Donde el corazón me lleve

  1. Cuan cierta es la reflexión al final.

    Es como que el espíritu inquieto nos ata a esa inconformidad frecuente
    entre las aspiraciones personales (estabilidad, tranquilidad, trabajo bien remunerado, seguridad)
    pero al conseguirlo en otro lugar las raíces nos empiezan a tirar y
    ahí es donde la nostalgia pasa a ser el ámbito deseado y ansiado.

    Referido a ésto, te comparto un link de algo que encontré y que puede ser útil a más de uno de los lectores de éste blog:

    “No te quedes sólo con lindos recuerdos,
    registrate en http://www.reencontratecontaragui.com, cargá los códigos que están en los paquetes de Taragüi con la promo y participá por dos pasajes para ir a la Argentina o para que tus amigos te visiten. También se sortean Kits Taragüi todas las semanas. Sumá chances extra invitando a tus amigos.”

    Saludos!

    Roberto

    • hola Roberto! muchas gracias por tus palabras! Que buena la pagina esa, la estuve miradno un poco. Como te dije, muchas gracias por entender lo que escribi, no a muchos les es facil decir que aca todo mal y alla todo bien, pero creo que esas reflexiones son normales! Abrazos,

      Magui

  2. Hola

    Me emociono al leer tu historia, no te conozco sin embargo me permito darte un consejo, no regreses a vivir aquí en un lugar en donde no hay oportunidades ni siquiera para profesionales universitarios, piensa en el futuro de tus hijos, en la tranquilidad. Seguramente extrañas a tu familia, creo que ellos estan muy tranquilos al saber que a vos no te falta nada. Estoy aprendiendo alemán, pronto te escribiré en Alemán
    Saludos

    Mari

    • Hola Mari, mira miles y miles de gracias por tu comentario. Yo se que lastimosamente y me duele el alma decirlo, tenes mucha razon. Anios me pase pensando en mi futuro, en mis hijos (que todavia no los tengo que espero pronto andaran en camino) y esa es una de las razones por lo cual sigo aca. Obviamente la razon primera es mi novio, aunque te dire que aprendi a adaptarme, fue lo mas dificil que tuve que hacer en mi vida, pero cuadno uno se aprende el idioma lo demas viene solo. Un abrazo Mari, que estes bien!

      Magui

  3. muy linda tu historia.. asi que trabajas en el hoteö bayer?
    el 3 de marzo fui connmi flia a ver a la seleccion Argentina a Münich, al hotel Mandarin Oriental, que esta a la vuelta de bayern creo.. muy lindo tod por ahi…
    kuss mailen

  4. Hola , me emocione con tu historia,te juro que te entiendo tan bien…mi nombre es Silvia y estoy de novia con un chico aleman, y es muy dificil esto de no verlo por unos meses,,hace dos dias volvi de Alemania, estuve alla por 3 meses,no tengo pasaporte europeo asi que solo puedo estar ahi por 3 meses,salir,, y esperar otros 3 meses mas para volver a entrar..queria saber como hiciste para conseguir la visa??por lo que estoy leyendo es muy dificil conseguirla..todos los argentinos que estan por alla tienen pasaporte aleman. te agradezco cualquier ayuda.saludos

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