Los Marge en Canadá

Hace 5 años que la familia Marge emprendió la aventura de emigrar al norte. Cuentan en su blog que estos años “no han sido ni rosas ni negros” sino “de todos los colores”.


“Emigrar era una idea que teníamos hacía tiempo, porque no veíamos buenas perspectivas de desarrollo para nuestros hijos ni para nuestra vejez. La gota que derramó el vaso fue el grado de violencia que comenzamos a ver en nuestro entorno”, relata Alejandra (49 años), quien actualmente estudia en Sherbrooke una maestría en Gerontología (es enfermera) y trabaja como educadora en una guardería de niños. Allí vive con su esposo Juan Carlos (51) y sus tres hijos: Valeria (26), Lucas (13) y Bruno (20).
Alejandra recuerda que sus “primeras impresiones” fueron “buenas”: “Vi todo limpio, sin rejas. Me llamó la atención la tranquilidad de caminar de noche sin problemas. También la arquitectura del lugar, sobre todo los negocios, que me parecían galpones con una estética dudosa; después comprendí que la construcción tiene que ver con el clima. Otra cosa que me llamó la atención es la amabilidad de la gente y la puntualidad de los buses”.

La vida sin rejas

“Nos costó mucho adaptarnos al nuevo idioma (el francés) y entenderle a los lugareños. Aún hoy después de 5 años sigue costando. Sí tuvimos necesidad de crear lazos con otros argentinos y se facilitó el hecho de que aquí hay muchos…
Sherbrooke es una ciudad de 150 mil habitantes, chica pero con todos los servicios. La violencia es casi de 0% y es tan limpia que jamás encontrás en un día común papeles u otras cosas por la calle. En verano es muy verde y se llena de flores. En invierno tenemos nieve que me encanta, la única contra de esa época es conducir, eso sí no me gusta.

Si tuviera que irme de aquí echaría de menos la tranquilidad, el no tener rejas, el dejar todo abierto, la amabilidad de la gente que atiende un servicio público, lo tranquilo y respetuoso que se conduce en automóvil… Ah y también la puntualidad.
En mi vida cambiaron muchas cosas. Tenemos más amigos ahora porque tenemos más tiempo para dedicarles y más vida social que antes, cuando vivíamos en Buenos Aires. Mi casa tiene zonas donde se utiliza más una parte que la otra según las estaciones, y las actividades también cambian bastante. Cambié mi profesión y la adapté a lo que me era más conveniente hacer aquí sin tener que hacer tareas que no me gusten”.

Achicando distancias

“Tengo un número de Argentina donde mis familiares pueden llamar como si fuera una llamada local y pago muy poco al mes por ese servicio. También hablamos y nos vemos por internet. Incluso cuando compramos la casa, con la camarita pudimos mostrársela a mi familia. En las fiestas ponemos la computadora en la mesa y ellos son parte de la reunión. No es lo mismo, todos sabemos que lo virtual no reemplaza el hecho de estar en persona, pero ayuda mucho.
Con respecto a los viajes, si bien es bastante caro el pasaje Canadá-Argentina, entre toda la familia hemos hecho ‘cooperativa’ y algunos vienen por aquí y nosotros vamos para allí”.

La Argentina

“Yo amo mi país y quisiera que mejorara realmente, pero al igual que mi marido soy bastante pesimista. Lo veo con una agresividad y violencia que me duele en el alma y como miro los noticieros y algunos programas, creo que aún lo acrecientan más. Creo que lo que mejoraría mucho la situación es que realmente se cumplieran las leyes que están, no es cosa de crear nuevas. Por ejemplo, yo leo que se debe bajar la edad de los menores que delinquen para evitar muchos tipos de violencia, yo creo que el patronato del menor es el que debe actuar ‘realmente’ protegiendo a esos menores para que no lleguen a delinquir, ‘antes’ de que ocurra. Los accidentes pueden disminuir solamente haciendo cumplir las leyes de tránsito donde la coima no entre…

¿Regresar? No, voy a ir de visita todas las veces que pueda y si puedo colaborar en algo desde aquí para mejorar la calidad de vida de las personas en proyectos para la tercera edad sobre todo, lo voy a hacer, pero mi familia más próxima está muy bien adaptada en Sherbrooke y no desean irse de aquí. Si en un futuro mis hijos emigraran a otra parte, mi esposo y yo deberíamos plantearnos qué hacer, pero por ahora no.

Tengo nostalgia de ciertas comidas o ciertas salidas, y de la familia. Por eso volvemos en lo posible una vez por año si mi familia no viene aquí”.

“TIPS INMIGRANTES” (extracto)

De su blog www.losmarge.com.ar

  • Nunca será demasiado el inglés o francés que estudies. Si vienes a Québec, si bien en muchos lados se habla inglés, debes aprender el francés sí o sí, sino vivirás adentro de una burbuja o terminarás yéndote a otra provincia.
  • Hay varios caminos para empezar: 1) estudiar de entrada una carrera corta-larga con la ayuda financiera del gobierno  2) ponerse a trabajar de cualquier cosa y luego ver el mercado laboral de uno 3) traer dinero como para vivir unos cuantos meses y buscar directamente en su carrera siempre y cuando no esté limitada por una Orden profesional.
  • Venir en verano y hacer todos los primeros preparativos es más cómodo.
  • Elegir un lugar y comenzar a tirar cables con la gente de allí, incluidas las instituciones.
  • En lo posible comenzar a ver emisiones de radio o tele de aquí.
  • Si pertenecen a alguna profesión regulada por una Orden comenzar a comunicarse desde tu país.
  • Tratar de dejar de comparar con nuestro país de origen y agudizar el oído para todo lo que es nuevo aquí.
  • Quedarse tranquilo que el correo funciona y los tiempos de trámites también.
  • Tener teléfono, abrir una cuenta bancaria y conectarse a Internet son las tres cosas esenciales desde la primera semana. Sin teléfono no existís.
  • Comprarse junto con el teléfono un contestador porque al principio escucharás mil veces el mensaje que te enviaron hasta que le tomes la mano al acento de los locales.
  • El frío es omnipresente en nuestras vidas pero todo está preparado para afrontarlo y continuar con una buena calidad de vida. Es cuestión de aprender cómo manejarlo.

Publicado en 30NOTICIAS el 02/12/09, EDICIÓN IMPRESA, nota 10

Una respuesta a “Los Marge en Canadá

  1. Hola soy German Gonzalez de Mendoza Argentina tengo 35 años y quisiera viajar a Canada y trabajar , soy soldador calificado con varios procesos de soldadura , necesito un claro de luz , mi familia lo necesita, tengo las ganas de trabajar y mi fisico esta en condiciones de conseguirlo , solo necesito una mano una mano ,soy honesto siempre lo he sido necesito una mano de alguna persona que viva en Canada .

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