Elegir cada día el lugar

En cinco años, Maggie ha podido “hacer suyos muchos lugares”. Pero sobre todo, sigue enamorada de Murcia, su tierra de adopción.


Fue en el 2004 que Magdalena Salgado Fantuzzi (31 años) dejó La Plata, dispuesta a convivir con la cultura española, su gente y sus paisajes. “Siempre es fácil echarle la culpa a los demás: la situación,  los que mandan, los que no respetan. Lo difícil es tomar decisiones por uno mismo. El día que me subí a un avión no tenía plena conciencia de lo que significaba ese paso. Todo sucedió rápido: decisión,  preparativos, despedidas… No fue demasiado planificado, aunque rondaba en mi cabeza desde mucho tiempo atrás. No era la primera vez que dejaba mi casa, ya había tenido una experiencia muy buena, pero un intercambio académico no se parece en nada al salto sin red que hacía en ese momento. Cada escala que me alejaba más de Argentina me acercaba a otro lugar, pero no en el sentido geográfico o físico.

Las decisiones no son fáciles, y no sirve de mucho comparar las opciones –pros, contras, dudas–. En algunos casos la intuición o las ganas pueden más que el miedo o los consejos de los demás. 2004 fue un año largo, difícil. Estaba trabajando como profesora bilingüe en un colegio, y aunque muchas cosas parecían funcionar, nada iba bien. En noviembre compré un pasaje, contacté a varios amigos y conocidos que estaban repartidos en distintos puntos de la península y el 14 de diciembre me subí al avión. Barcelona, Castellón, Benicàssim pasaron con algo de pena y ninguna gloria, hasta que llegué a Murcia”.

El que no arriesga no gana

“Cuando uno muda su vida –o al menos lo que cabe dentro de una valija– a otro lugar, debe confiar en los demás, abrirse, sonreír, agradecer. Intenté dejar a un lado la paranoia de la seguridad personal, de los riesgos. Quizás fue un poco inconsciente, pero tenía claro que si no arriesgaba, no ganaba. Y así pasé de dar clases y estudiar a trabajar en la administración –y de todo un poco más– en una escuela de vela en el Mar Menor (Murcia). No fue difícil conseguir trabajo, aquí tenía un contacto, un-amigo-de-un-amigo, que nunca me había visto en su vida, pero que se portó conmigo como si fuera su hermana menor: me dio casa, trabajo y me presentó a quien hoy es mi pareja.

Si en lugar de Murcia hubiera migrado a Copenhague o Zurich quizás el choque habría sido mayor. El sureste español es lo más parecido a Argentina que puedo pensar. Murcia es una ciudad accesible, con poco menos de medio millón de habitantes, pero que tiene mucha vida. ‘Las gentes’ (como dicen ellos) son muy abiertas, simpáticas, y es muy fácil hacerse amigos: tanto que prácticamente todos mis amigos son locales. Hasta ahora no conecté bien con ningún argentino. Si bien las costumbres en algún punto difieren con las nuestras –nada de ‘caer’ en casa de alguien sin invitación, improvisar programas o tomarse mucha confianza–, los locales rápidamente lo adoptan a uno, lo incluyen en sus redes y desfallecen por el acento rioplatense. Aunque como dice mi chico, con la ola de llegados  post-2001, con mentalidad de ‘los más cancheros de la cuadra’ y la cantidad de ‘argentinadas’ que han sufrido algunos, el ‘efecto Ricardo Darín’ ya es historia”.

Tostadas con aceite de oliva

“Lo habitual es que el hechizo, la novedad, pasen rápido. Pero en mi caso sigue vivo, no me canso de caminar al sol, disfrutar los días largos y el clima de mi ciudad de adopción. Y por otra parte, España tiene unas comunicaciones increíbles que permiten viajar muy fácilmente, por lo que ese enamoramiento se amplía a las regiones y países que he podido visitar –y los sueldos, que te permiten vivir y viajar a lugares a los que nunca pensaste que podías llegar–.

Más allá del idioma, que es ciertamente un plus, uno logra hacer suyos muchos lugares. Camino por Madrid o Barcelona como si hubiera vivido en ellas, tengo mis bares de Pamplona, sé qué y dónde comer cuando estoy en Cáceres. Y sobre la comida, si alguien me hubiera dicho hace 5 años que mi desayuno de cada día sería mate con tostadas de centeno, aceite de oliva extra virgen y tomate rallado… le hubiera dicho que estaba loco. Los sabores del Mediterráneo son irresistibles, y ya no me imagino comiendo de otra manera. Muchas veces sueño con un asado de mi padre o el rogel de mi madre, pero entre los cambios en mi vida, las cocinas de España se han ganado su lugar –y hablo en plural, porque con sólo hacer 200 kilómetros uno puede probar cosas distintas–. Mi compañero, ‘El Manchego’, ha sido un buen cicerone en éste y otros aspectos, ya que sumergirse en otra cultura no es sólo adoptar modismos o cambiar el acento, sino comer de otra manera, leer tu periódico, saber que no se come hasta  las 3 de la tarde, o que los churros –sin dulce de leche– con chocolate son obligatorios cada mañana de domingo de invierno”.

Dónde estar

“‘Volver’ es siempre un tema, sobre todo cuando después de disfrutar unas semanas con los amigos y la familia nos damos cuenta de que hay que volver a subirse al avión para reanudar nuestra vida a 10.000 kilómetros. Pero creo que uno elige cada día el lugar donde vive, sueña, ama, comparte, proyecta y aprende, ya sea a diez cuadras de la casa en la que te criaste o al otro lado del Atlántico”.

Incorregibles somos todos

“No sé si soy de allá, de acá o de La Mancha. En Argentina me siento visitante, acá claramente no juego de local. Las noticias que leo y escucho –porque la radio, eso sí, no he conseguido cambiarlo– me ponen muy triste, pero ya no es bronca, es desazón. A veces pienso que la cita de Borges sobre los peronistas – No son ni buenos ni malos: son incorregibles– sería extensible a los argentinos, siendo yo la primera incorregible. Pero para qué negarlo, en la distancia todo se ve más difícil. Y son demasiadas las cosas que deberían cambiar, empezando por la manera en que todos nos comportamos en nuestra vida cotidiana. Obviamente la clase dirigente –política y económica– argentina es miserable y miope, pero los dirigentes son en muchos casos un reflejo de su sociedad. Hay gente buena en todos lados, bla bla bla, pero siempre es fácil echarle la culpa de todo al que está arriba”.

Publicado en 30NOTICIAS el 11/11/09

5 Respuestas a “Elegir cada día el lugar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s